Las personas con déficit de habilidades sociales habitualmente experimentan:
Es frecuente que las personas hagan referencia directa a sus dificultades en el terreno de las habilidades interpersonales.
Cuando las relaciones con otras personas significativas se caracterizan por la ansiedad o la frustración de necesidades, la autoevaluación de la persona será, en consecuencia, negativa y distorsionada.
Las personas con déficits en habilidades sociales suelen presentar bloqueo emocional cuando se sienten amenazados o atacados verbalmente por otras personas.
Las personas inhibidas suelen quedarse en blanco, no son capaces de responder a tiempo o de expresar lo que les gustaría decir.
Esto les genera emociones negativas hacia sí mismos y hacia los demás como odio, rencor, resentimiento, ideas de inferioridad, desesperanza, tristeza, ira, etc.