Adicciones

¿Qué es una adicción?

La adicción es una dependencia de una sustancia, actividad o relación, que arrastra a la persona a comportamientos autodestructivos, aunque sea consciente de los daños que estos provocan. La persona con problemas de adicción abandona poco a poco sus intereses y actividades cotidianas para sumergirse de forma compulsiva en el consumo o en la actividad que le causa placer. Como resultado, se produce un grave deterioro en su salud y/o en su vida social y laboral.

 Las Habilidades sociales son un conjunto de conductas que emite un individuo dentro de un contexto social y que nos permiten expresar sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos a otras personas de un modo adecuado, respetando las conductas y opiniones de los demás. Estos comportamientos son necesarios para interactuar y relacionarse de forma efectiva, comprender las necesidades e intereses de los demás y poder resolver problemas de manera satisfactoria.

  • Tabaquismo
  • Adicción a internet
  • Adicción a las drogas (alcohol, cocaína, marihuana, etc.)
  • Adicción al trabajo
  • Ludopatía (Adicción al juego)
  • Adicción al sexo
  • Adicción al celular

Superar una adicción implica hacer cambios importantes en el estilo de vida que solo son posibles si la persona afectada decide emprender este proceso. Los tratamientos actuales hacen que este proceso de cambio personal se pueda llevar a cabo mejor y de forma más segura.

Independientemente de si se trata de una adicción conductual o a una sustancia, existen algunos síntomas comunes que pueden indicar un problema:

  • Aumento de la tolerancia, lo cual significa que la persona debe consumir cantidades mayores de la sustancia o dedicarle cada vez más tiempo a la actividad para obtener los mismos efectos.
  • Preocupación recurrente por cómo obtener la sustancia o cómo pasar más tiempo inmerso en la actividad, de manera que estas ideas se convierten en una obsesión.
  • Pérdida de control, tanto sobre los pensamientos como sobre los sentimientos y comportamientos. De hecho, aunque la persona se esfuerza por abandonar los comportamientos adictivos, no lo logra.
  • Dependencia de la sustancia o actividad para sentirse bien, acompañada de irritabilidad y ansiedad cuando no puede consumir o practicar la actividad.
  • Pérdida del interés por actividades que antes producían satisfacción, ya que su universo de intereses se restringe considerablemente.
  • Cambios en los hábitos, ya sea de sueño o de alimentación. Es común que estas personas sufran insomnio o duerman más de la cuenta, pierdan el apetito o, al contrario, ganen peso con rapidez.
  • Problemas en el trabajo, la escuela o en la relaciones interpersonales, ya que la persona descuida cada vez más estas áreas para sumergirse en la adicción.
  • mejorar las complicaciones físicas, psicológicas y sociales creadas por la adicción;
  • aprender o reaprender a llevar una vida normal sin consumir el objeto adictivo, y
  • adquirir estrategias útiles para evitar las recaídas.
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