La adicción es una dependencia de una sustancia, actividad o relación, que arrastra a la persona a comportamientos autodestructivos, aunque sea consciente de los daños que estos provocan. La persona con problemas de adicción abandona poco a poco sus intereses y actividades cotidianas para sumergirse de forma compulsiva en el consumo o en la actividad que le causa placer. Como resultado, se produce un grave deterioro en su salud y/o en su vida social y laboral.
Las Habilidades sociales son un conjunto de conductas que emite un individuo dentro de un contexto social y que nos permiten expresar sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos a otras personas de un modo adecuado, respetando las conductas y opiniones de los demás. Estos comportamientos son necesarios para interactuar y relacionarse de forma efectiva, comprender las necesidades e intereses de los demás y poder resolver problemas de manera satisfactoria.
Superar una adicción implica hacer cambios importantes en el estilo de vida que solo son posibles si la persona afectada decide emprender este proceso. Los tratamientos actuales hacen que este proceso de cambio personal se pueda llevar a cabo mejor y de forma más segura.
Independientemente de si se trata de una adicción conductual o a una sustancia, existen algunos síntomas comunes que pueden indicar un problema: