Últimamente se escucha hablar sobre lo descontentas o resignadas que están algunas personas con su vida. Piensan lo que podrían estar haciendo y comparan la situación en la que están.
La insatisfacción es el resultado de la creencia de que hemos de ser exitosos. La búsqueda incesante bajo este estado emocional responde a un sistema de creencias que posiblemente heredamos y que ahora, ya no nos sirve. Pero ¿qué es el éxito? ¿Más cargo, más títulos, más dinero, mejores parejas?
Pasos para alejarte de la insatisfacción:
1 – Deja de ponerte en un ranking
Solo ves parte de la historia de aquellos con los que te comparas y ¿de dónde has sacado la imagen de otros con los que te estás comparando?
Nuestras vidas son una serie de ideales y expectativas que a veces no somos conscientes de tenerlas. Estamos insatisfechos porque no logramos cumplir las fantasías que tenemos sobre nosotros, y también lo estamos con los demás porque no satisfacen las fantasías que tenemos sobre cómo deberían comportarse con nosotros, porque la vida no es como debería ser, etc.
¿Y cómo nos desprendemos de ellas? Dándonos cuenta. Cuando estés frustrado, decepcionado, enfadado, estresado, infeliz… escribe, en ese momento, la fantasía que tienes y detecta ese cómo deberían ser las cosas y no están siendo. Practica dejar marchar la fantasía.
2 – Construye la confianza
Las razones por las que perdemos la confianza están enraizadas en la auto-valoración y los pensamientos negativos sobre nosotros mismos. A través de darte cuenta de que el fracaso no es una razón para juzgarnos, atreviéndote a perdonarte por los errores del pasado, empezando poco a poco a hacer y mantener promesas contigo mismo, son algunas de las claves para volver a confiar en ti.
Si te juzgas por no hacer algo bien o por no ser lo suficientemente bueno en algo, ¿Puedes perdonarte por ello igual que lo harías con otra persona? ¿puedes entender que tu yo de aquel momento lo hizo lo mejor que supo con los recursos que tenía?
3 – Quiérete
Poca gente está contenta con su cuerpo. Una de las grandes manifestaciones de nuestro miedo de no ser lo suficientemente bueno es nuestra creencia de que nuestros cuerpos tampoco lo son. Ésta es una forma de auto-odio y hace que estemos deprimidos, inseguros, insatisfechos con nosotros y busquemos formas externas de felicidad.
Pasemos a la acción: Colócate frente a un espejo, cuanto menos ropa, mejor. Intenta mirarte el cuerpo (y la cara) sin juzgarte. Acéptalo por lo que es. Puede que sientas eso de “desearía que fuera distinto”. No es distinto. Es exactamente como es, y esa es la versión perfecta de lo que debe ser. No hay mejor versión.
Y ojo, liberarte de los juicios y aceptar tu cuerpo es totalmente compatible con iniciar o mantener hábitos saludables.
4 – Encuentra la felicidad interior
¿Y qué significa esto? Significa encontrar el gozo en lo sorprendente que eres, en tu crecimiento constante y en el proceso de aprendizaje, en tu apreciación de la vida y su siempre cambiante estado, en cómo ves la soledad y su conexión. Éstas son todas cosas asombrosas y todas están dentro de ti.
La felicidad está en el darse cuenta de lo bueno que nos pasa (bueno, que no perfecto), apreciar lo que está dentro de nosotros sin importar lo que está sucediendo fuera. Y una vez cambiemos esta mirada sobre nosotros mismos, y solo entonces, podremos mirar de otra manera en los demás.