Efectos del uso de dispositivos móviles en niños

Los niños están creciendo en la era digital en la que vivimos, desde tablets, teléfonos hasta videojuegos. La tecnología se ha convertido en una parte integral de nuestras vidas.

Numerosos estudios indican que hasta dos tercios de los niños pasan más tiempo delante de pantallas del recomendable. No es extraño ver por todas partes a niños de menos de dos años, sentados en el cochecito mirando vídeos en el móvil de sus padres. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda NO utilizar pantallas antes de los dos años de edad.

El uso excesivo de dispositivos en edades tan tempranas puede tener efectos negativos en el desarrollo:

  • Perjudica el desarrollo intelectual, la motricidad, la afectividad y las habilidades sociales. Los niños menores de dos años necesitan explorar el entorno e interaccionar con sus cuidadores, para poder desarrollar adecuadamente su capacidad intelectual, el lenguaje, la motricidad, la afectividad y las habilidades sociales. Según algunos estudios, el uso excesivo de pantallas en menores de 30 meses se asocia a un retraso cognitivo en estos ámbitos, de ahí la restricción total de su uso recomendada por la OMS. Este retraso cognitivo genera problemas de aprendizaje y está vinculado a la falta de interacción con su referente afectivo, a la interferencia en el desarrollo de la imaginación creativa, las imágenes mentales y la tridimensionalidad.
  • Interfiere en el sueño: Está demostrado también que la exposición a la luz azul de las pantallas a última hora de la tarde, tiene un efecto supresor de la segregación natural de melatonina, la hormona del sueño y, por tanto, provoca insomnio. Si tenemos en cuenta que el desarrollo de las capacidades cognitivas y emocionales precisan de un sueño de calidad, se puede relacionar problemas de aprendizaje y de gestión emocional en niños, con hábitos inadecuados de uso de pantallas antes de ir a dormir.
  • Aumenta la obesidad: El tiempo dedicado al móvil/tableta supone una limitación a la actividad física, especialmente necesaria en los niños, cosa que ocasiona un aumento de la obesidad que puede llegar a ser de hasta un 27%, con respecto a los niños que no los utilizan.
  • Aumenta la miopía: Diferentes estudios demuestran que la miopía, especialmente en niños y adolescentes se ha duplicado en una generación, y lo atribuyen al aumento de horas de actividades que implican mirar de cerca y con luz artificial, especialmente el uso de pantallas. Es muy importante tener unos buenos hábitos visuales para estudiar o trabajar, especialmente frente a pantallas.
  • Genera adicción tecnológica: Es muy necesario regular el tiempo de utilización de pantallas por parte de los niños. Si les acostumbramos a dejarles utilizarlas para que se entretengan, les estamos creando una dependencia de algo que está demostrado que genera adicción. Por otra parte, estamos reduciendo su tolerancia a la frustración y, en consecuencia, privándoles de desarrollar una capacidad que van a necesitar el resto de sus vidas para afrontar contratiempos y que, si no se cultiva a tiempo, desencadena en problemas de ansiedad y salud mental.
  • Generan cambios significativos en el comportamiento, como irritabilidad o ansiedad cuando se restringe el dispositivo.

Consejos

Cuando salgas a algún lugar con tus hijos (ej. restaurante) y necesitas que ellos pasen un rato sentados y quietos, podes llevar cuentos, una libreta, lápices de colores, muñequitos o pequeños juegos de construcción para que jueguen.

Es muy importante que juegues con tus hijos reproduciendo roles que tenemos en la vida adulta en relación al cuidado de la familia, de los amigos, de la casa, de los animales… o en relación al desarrollo de un oficio o una actividad profesional. Los niños aprenden observando a los adultos y reproducen sus conductas. Si no quieres que pasen muchas horas con el móvil, no estés muchas horas utilizando el móvil. Procura también que jueguen al aire libre y con niños de su edad cada día.

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